Banda sonora

Nostalgia de la buena... Entre otras cosas.

...

Hoy viernes... Otra vez, vengo con tres dos simples y comunes puntos acerca de un par de cosas interesantes de la semana.

Asunto 1: Alegría.

Pues ayer jueves, después de que Marty McFly hizo un paro y me dejó en mi casa, como suele pasar a veces, no hay nadie, y sólo hay silencio. Bueno, subí a mi recámara, pues quería pasar unas fotos del cel y me puse a buscar el cable USB (aunque después de hallarlo, recordé que mi pobre celular está taaaaan jodido que ni al cable reconoce), y entre los cajones, y revistas Club Nintendo del '95, hallé la reliquia, esa reliquia que me trajo horas y horas de diversión en mi -corta- infancia: Mi NES.
Irremediablemente, la nostalgia vino a mi. Y vino para quedarse, creo.

He aquí la breve historia del recuentro con mi yo de 4 años:






Para empezar, hallé primero el clásico de clásicos: Super Mario bros. con todo y su Duck Hunt.
Lo encontré casi intacto, como lo dejé.

Estaba yo que no cabía de emoción:
"Goeeeeey, no mames, ¿dónde habías estado?"






Inmediatamente abajo de los cartuchos, encontré la consola enterita y sin partes perdidas. Un alivio; y pues como toda sana persona haría, lo saqué y conecté para jugar un rato y recordar viejos tiempos.
Pero luego vino el problema: Al encenderlo, la pantalla parpadeaba en un color amarillo huevo. Mala señal.
Pensé que ahí acabaría ésto y tendría que guardar nuevamente la consola en el cajón.



Pero no, algo en mi sabía que tenía que repararlo (aunque no supiera ni una madre de electrónica o eso)
Así que corrí a mi acervo de sanas lecturas (mis revistas de EGM) y busqué un artículo que había visto antes acerca de cómo reparar consolas viejas.
Sentí un alivio, por el momento.
Corrí por un desarmador de cruz, y empecé mi labor de mantenimiento, entre tornillos plateados y dorados, logré quitar la 'cáscara', lo cual me dejaba frente al mero esqueleto del NES. (foto)
Ya estábamos cerca de nuestro destino: El maldito conector de 72 pines, el posible responsable de que no pudiese jugar.
Quitando todo cuidadosamente, llegué al mentado conector, lo saqué de su lugar usando la fuerza, y después, con muuuucho cuidado, lo empecé a sacudir ligeramente con un hisopo. Ligeeeeeramente, seguí limpiando hasta que vi que ya no habían rastros de suciedad en los dientes. Al terminar, puse todo como lo encontré, con rapidez, pues ya quería probar si funcionaba. Si, estaba bastante ansioso. lol.
Lo conecté, puse dentro el cartucho, y lo encendí y... ¡Presto! ¡Mario is Aliveeeeeeee!






Miren que pasé un par de horas jugando, y hasta el momento llego al mundo 7-1 con 5 vidas.
Olvidaba lo vago que soy para esto.







Y pues, básicamente fué eso, sigo intentando acabarlo. Y creo que por ahi anda escondido el SMB3, otro clásico de mis tardes de fín de semana. Lo buscaré estos días, y así pasaré noches jugando bien a la retro. lol.


***

Asunto 2: Frustración.
(clic para verle en grande)
¿Huh?
¿A alguien le ha pasado?
¿a alguien?

¿ah?

***

Asunto 3: Resignación y aceptación.

Es viernes chicuelos, y ya saben... Pero hoy, decidí hacer un cambio, espero y les agrade.


Pero si aún así quieren la de Peligroso LOL, ahí la tienen.
Extrañamente, hoy no tuve ánimos de ponerla en la mañana... Sabrá Jebús por qué.


Es todo. Gracias, vuelva prontos.
lol.

1 comentario:

unknown artist dijo...

El día que sepa que alguien jugó Blaster Master de Nintendo, ese día comienzo a coserme ratas en el pecho. Lo juro!!